CAPITULO 4
LAS PRIMERAS IMPRESIONES
En este capítulo vemos como las
ponían en koias que estaban construidas con unas torpes manos y que al
recargarse con una fuerza mayor se abrían.
Las koias estaban e hileras y en
filas y siempre que las presas querían estar en su koias se caían y producían
unos graves accidentes fracturas o lesiones y no podían curarlas porque no
tenían lo necesario para hacerlo.
Cuando les daban de comer no
sabían que era si sopa, café o té porque todo era igual y con un olor desagradable,
algunas veces variaba, pero con el mismo olor.
Todas se peleaban por la comida
y las que provocaban el alboroto eran azotadas y golpeadas brutalmente, las
mujeres que llevaban las cazuela eran fornidas y cuando ella se enteró que una
de ellas era polaca se calmo dice que se llamaba Irka.
Cuando le contó sus pensamientos
ella la dejo muy desesperanzada, se burló,
y después le pregunto que si tenía familia ella le dijo que estaban sus
padres sus hijos y su esposo.
Ella le dijo que todos lo que se
iban hacia la izquierda los mandaban a la “panadería” y ella no sabía que el
crematorio era la panadería y ella dijo –no es cierto por mi culpa lo mate- o
algo así.
Corriendo fue con su esposo y le contó todo lo que había descubierto pero uno de los soldados los encontró y los
golpeo y los arrastro hasta donde los tenían encerrados y al llegar le pregunto
a uno si no había encontrado a su hijo él le dijo que en que parte lo mandaron
y ella le dijo que a la izquierda y él le dijo que lo diera por perdido por que
ya debería estar muerto ella no creyó y fue a ver de nuevo a ver si lo
encontraban…